DEFENDER LO JUSTO,DEFENDER EL DERECHO DE UNA MADRE A RECUPERAR EL CUIDADO PERSONAL DE SU PRIMOGÉNITO
miércoles, 08 de junio de 2016
Ella y El se encuentran, Ella, con sus cortos 16 años mal vividos, sin una mujer fuerte que le brinde los recursos materiales y emocionales para terminar su desarrollo físico y emocional cobijada bajo su ala, sin un padre presente, que en lugar de ello, seguía desparramando hijos a lo largo y ancho del país. Así, partida en pedazos, menor de edad, escuchó una invitación de un hombre diez años mayor, para que se juntara con él. Atendían un almacén, convivián en una casa superpoblada de fantasmas y abusos, con la familia de El.

A los nueve meses exactos llegó el primer bebé y con ese bebé se despertó al monstruo que había en El. Comenzó a golpearla, insultarla, limitarla, la sacó del colegio, la alejó definitivamente de su familia, la acopló a la suya. Cinco años pasaron así, ella anestesiada por una realidad de alcohol y golpes, tratando de defender a su hijo, de defenderse ella misma de una familia que estaba lejos de ser una Familia. Seres disfuncionales, que alternaban rápidamente los roles de víctimas y victimarios. Llegó el segundo hijo y a los tres meses de ese acontecimiento, El la golpeó tan fuerte que la dejó tirada en la cama de un hospital. Dos meses así. Luego volver a esa casacárcel. Un mes más y ella no aguantó pasar 24 hs junto a El, sus padres y abuelos y la mar en coche. Entonces se fueron los tres. Ella y sus hijos. Pararon en la casa de la abuela materna por un rato, se mudaron a la casa de una amiga de ella por otro rato. El empezó a seguirla, a amenazarla, a acosarla, a acorralarla. Empezaron las denuncias en una comisaría, y todas se archivaban a pedido de una policía familiar de los psicopatas. Nunca tramitaban, se amontonaban sin suerte. Ellos “acordaron” un régimen de visitas para los pequeños, que se cumplió un mes. Despúes de ese tiempo El devolvió sólo al bebé con su mamá. Se quedó con el mayor. Hace tres años de eso. La justicia semiciega, semisorda, semimuda, la desampara. Ella llega casi desarmada. No cayó en un abismo porque hubo quien la sostuvo. Encontró un nuevo amor. Otra Ella, y sobre esa relación El armó una demanda defenestrando el rol de madre que Ella ejercía. El creyó que la justicia todavía no había reconocido el matrimonio igualitario, que seguia recorriendo los mismos argumentos que hace veinte años. El creyó que sindicándole su condición sexual -la de la madre unida a otra mujer- corría con ventaja. Yo tomo ese guante, con la convicción de que el padre/madre que está en mejores condiciones de tener el cuidado personal de los hijos es aquel que vela por el desarrollo bio, físico, psíquico y social más armónico de la prole. Que el padre/madre que está en mejores condiciones es aquel que garantiza el vínculo con el otro; aquel que cuida, ama y sana a sus hijos. En este caso, claramente es la madre quien está en mejores condiciones. Con estabilidad emocional junto a su pareja, con un techo, trabajo, el cuidado permanente de su hijo más chico -a quien no le niega la presencia del padre, no lo ataca, no lo llena de sus recuerdos tristes-. Esa madre tiene derecho de recuperar el cuidado personal exclusivo de su hijo mayor. Y el hijo mayor tiene derecho de ser escuchado. De que se fije un régimen de comunicación monitoreado -a los ocho años, ese niño perdió el control sobre su cuerpo, está preso de la angustia, le pide a su madre que lo saque de la casa paterna en la que vive y pena-. La realidad de esa “familia” se puede mejorar llevando a cabo un trabajo responsable ante los Juzgados de Familia de un departamento de provincia.

Ni una menos, ni un niño sin su madre -sana, presente, responsable, amorosa, completa, recuperada-. Ni un hombre más que la amenace, la deje hospitalizada, se siga vengando de un abandono que fué la única puerta que evitó un femicidio.

Ni padre ni madre que sigan teniendo protagonismo absoluto en la vida de los hijos. Son los hijos los sujetos primordialmente amparados por el Derecho de Familia, en estos aspectos. Empezamos a trabajar en velar por su interés superior. Ojalá se haga Justicia.
Saludos cordiales

Dra. Laura Vanesa Chappe
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
www.abogadalaurachappe.com.ar
4572-3545 / 15-6684-8855    

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

Wapp: 15 6 684 88 55